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TERMINOLOGÍA CLÍNICA Y PATOLOGÍA
Las
vías respiratorias
son los conductos por los que llega el aire
desde el exterior hasta los pulmones. Se dividen en dos partes:
vías respiratorias altas o superiores
y
vías respiratorias bajas o
inferiores.
Las vías altas incluyen la nariz, faringe y laringe. Mientras que
las vías bajas las forman la tráquea, bronquios, bronquiolos y al-
veolos.
Los
pulmones
son órganos macizos y de color rojizo. Su superficie
se halla recubierta por la pleura. En el adulto suele tener un peso
aproximado de 700 gramos, el derecho más grande y un poco más
pesado que el izquierdo. Está constituido por una estructura espon-
josa y elástica que permite la entrada de gran cantidad de aire. Cada
pulmón presenta en su parte superior un vértice redondeado, el
ápex; y en su parte inferior una base ancha y cóncava que se apoya
en el diafragma. La cara costal se adapta a la forma de la parrilla cos-
tal y la cara interna se relaciona con las estructuras del mediastino.
En la cara interna se encuentra el hilio pulmonar. Los pulmones pre-
sentan unos surcos o cisuras que los dividen en lóbulos pulmonares.
El derecho presenta dos cisuras, oblicua y horizontal, que lo divide
en tres lóbulos: superior, medio e inferior. El pulmón izquierdo tan
solo presenta una cisura, oblicua, que lo divide en dos lóbulos: supe-
rior e inferior.
A su vez, cada lóbulo pulmonar está dividido en segmentos pulmona-
res (10 en cada pulmón).
La
pleura
es una membrana serosa que está formada por dos capas:
capa visceral (pegada al parénquima pulmonar) y capa parietal (pegada
a las paredes costales). Entre ambas pleuras hay una cavidad virtual
que contiene una pequeña cantidad de líquido pleural para permitir el
deslizamiento de las dos capas.
La irrigación del pulmón es doble. Por una parte, el circuito menor
lleva la sangre hasta el pulmón para su oxigenación. Del ventrículo
derecho emerge la arteria pulmonar, la cual rápidamente se bifurca
en una arteria para cada pulmón: arteria pulmonar derecha y arte-
ria pulmonar izquierda. Cada una de ellas va a penetrar por el hilio
correspondiente y a partir de aquí se va a dividir paralela al árbol
bronquial hasta formar una red de capilares que rodea a cada alveo-
lo. Una vez que la sangre se ha oxigenado, vuelve hasta el hilio por
el sistema venoso para formar las dos venas pulmonares en cada
pulmón que se van a dirigir a la aurícula izquierda. Por otra parte,
las arterias bronquiales, ramas de la aorta, llevan los nutrientes al
pulmón.
El retorno venoso se realiza a través de las venas bronquiales. La
inervación del pulmón es responsabilidad del nervio vago. La esti-
mulación parasimpática es la que va a producir broncoconstricción,
mientras que la estimulación simpática, por relajación muscular, va a
producir broncodilatación (Figura 10).
Las vías respiratorias
son los conductos por
los que llega el aire
desde el exterior hasta
los pulmones.
Los pulmones son
órganos macizos y de
color rojizo.




