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Establecimiento y supervisión de los trabajos de restauración hidrológico-forestal 

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de agua y la penetración de las raíces. En esta fase ocurre una merma en el rendi-

miento de los cultivos y la erosión se acelera. Aunque se utilicen fertilizantes y en-

mienda, la aplicación de estos resulta poco eficaz, disminuyendo el efecto actual

y residual. Esto se debe a las pérdidas de suelo tanto de tipo estructural como a

nivel de nutrientes, que provocan unas condiciones adversas para las plantas y una

merma en su capacidad fisiológica.

Etapa 3.

Alcanzado este punto la tierra alcanza una muy baja productividad y resul-

ta especialmente complicado su laboreo, pudiendo llegar a ser abandonada por el

agricultor. El periodo que tarda un suelo en alcanzar este nivel de erosión depende

de factores como la intensidad de aplicación de malas prácticas, de su pendiente y

textura, que tienen una relación directa con la resistencia a la erosión hídrica.

Cuando la erosión llega a sus máximos niveles, se producen fenómenos de

desertización

. Se trata de un proceso en el que un territorio sin las características

climáticas de los desiertos acaba por adquirirlas, convirtiéndose en una zona árida,

semiárida o subhúmeda seca. Esto sucede como resultado de la destrucción de sub-

cubierta vegetal, y de la falta de agua. Desertificación sería, por el contrario, cuando

este proceso natural se ve incrementado por la acción del hombre, incrementado su

efecto por la acción del hombre. La desertificación es la degradación de las tierras

áridas, semiáridas y zonas subhúmedas secas, causadas principalmente por variacio-

nes climáticas y actividades humanas, tales como el cultivo y el pastoreo excesivo,

la deforestación y la falta de riego.

Podemos definir la

erosión

como la pérdida progresiva del material que forma el

suelo. Consiste en el arrastre de las partículas del suelo (disgregadas, arrancadas

y transportadas) a medida que van quedando en superficie.

En la formación de los procesos erosivos, pueden intervenir de manera conjunta

o independiente:

❱ 

Diferentes fenómenos naturales como el viento o el agua.

❱ 

La acción del hombre.

I.1.

Procesos erosivos

Los

procesos erosivos

suponen un impacto negativo que conllevan la degrada-

ción progresiva del recurso suelo. Se caracterizan por ser:

❱ 

Lentos

. Se trata de procesos lentos, intermitentes y recurrentes a lo largo de los

años. No obstante, son más rápidos que los procesos de formación del suelo.

❱ 

Progresivos

. La erosión progresiva del perfil superficial del terreno deja en super-

ficie o cerca de ella horizontes subsuperficiales, cuyas características suelen ser

menos favorables para el crecimiento de las raíces y el suministro de nutrientes y

agua. Bajo estas condiciones, la producción de biomasa vegetal disminuye, con lo

que la protección del suelo también desciende, y la importancia de la erosión se

verá incrementada año tras año. A largo plazo el terreno se hace improductivo; los

efectos se notan en un lapso de tiempo relativamente corto.

❱ 

Irreversibles

. Los procesos erosivos requieren energía (cinética, aportada por

la lluvia o flujo de agua); son por lo tanto endotérmicos. Se consideran irre-

versibles por el tiempo requerido para la formación de nuevo suelo (siglos

o milenios) comparado con el tiempo de erosión (décadas o siglos). Además,

los materiales perdidos suelen ser irrecuperables o exigen su acarreo.