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GESTIÓN DE MONTES
tos o de la existencia de zonas de inestabilidad, en las que pueda existir riesgo
de derribo, y que obliguen a realizar cortas, aun en el caso de no llegar a com-
pletarse el turno.
También pueden existir
factores fitosanitarios
, cuando existen plagas o
enfermedades. Esto puede obligar a realizar cortas de policía o fitosanita-
rias en zonas en las que no se ha alcanzado el turno para evitar que una
plaga o enfermedad se propague y afecte a masas mucho más extensas
que la que originalmente afecta.
La
demanda
es otro factor que va a influir en el turno de corta, ya que,
como cualquier producto que puede ser objeto de mercado, va a guiar-
se por la oferta y la demanda. Si hay mucha oferta y poca demanda de
madera en el mercado es probable que los turnos de corta se alarguen.
También puede darse el caso contrario de poca oferta y mucha demanda;
esto hace que los precios suban y que los propietarios se adelanten al
turno de corta, buscando ingresos seguros.
En general, cuando hablamos de
cortas de masas forestales
(Figura 4)
nos referimos a especies dedicadas a la producción de madera o leñas.
Así, dependiendo del tipo de masa que se tenga o que pretenda conse-
guir, se pueden distinguir diferentes tipos de cortas.
Se define el turno
de corta como el
periodo de tiempo
transcurrido entre la
siembra, plantación o
regeneración natural
y la corta para el
aprovechamiento
maderable de la masa
arbolada.
Figura 4.
Masas forestales afectadas por catástrofes incendios y enfermedades (banda roja) (Fuente: Jorge García García).




