Reconocimiento de los trastornos del sistema cardiovascular
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1.1.
Presión arterial
El
corazón
impulsa la sangre hacia el
sistema circulatorio
mediante
un proceso de bombeo discontinuo. Sin embargo, la elasticidad de las
arterias consigue convertir este bombeo discontinuo en un flujo conti-
nuo. Para ello, las paredes arteriales se distienden y contraen.
Cuando se produce la
contracción cardiaca,
las arterias se ven some-
tidas a una presión máxima distendiéndose, mientras que durante la
relajación ventricular
cardiaca la presión a la que se ven sometidos los
vasos es mínima y las arterias vuelven a adoptar su diámetro original.
La
tensión arterial
(PA) depende fundamentalmente de dos factores: el
gasto cardiaco (GC) y las resistencias de los vasos (R) al paso de la sangre.
RECUERDA QUE
Llamamos tensión
arterial a la presión a la
que se ven sometidas
las arterias en cada ciclo
cardiaco. Estos valores
varían entre un valor
máximo sistólico y un
valor mínimo diastólico.
Figura 2.
Registro de la presión arterial.
PA = GC
×
R
GC = VS
×
FC
El
gasto cardiaco
es la cantidad de sangre impulsada por el corazón (VS)
por la frecuencia cardiaca (FC). Por lo tanto, aumenta cuando se incre-
menta el volumen de sangre impulsado por el corazón.
Las
resistencias,
a su vez, dependen de aspectos estructurales del
vaso (longitud y sección) y de la viscosidad de la sangre.
La tensión arterial puede medirse con un aparato que recibe el nom-
bre de
esfigmomanómetro
(Figura 2). Se consideran valores norma-
les de presión arterial en el adulto los de entre 50 y 95 mmHg de
presión diastólica y de entre 100 y 140 mmHg de presión sistólica.
Valores superiores se consideran
hipertensión
o tensión ocasional-
mente elevada, dependiendo de su mantenimiento en el tiempo o su
aparición puntual por una circunstancia concreta. Valores inferiores a
los normales mantenidos en el tiempo se consideran
hipotensión.
1.2.
Pulso
El
pulso
es la manifestación física y ob-
jetivable de las diferencias de presión
que ejerce la sangre impulsada por el
corazón sobre las arterias (Figura 3).
Consiste en una onda que se produ-
ce por la dilatación de las arterias en
el momento de máxima tensión. Esta
onda se inicia en la
arteria aorta
y se
transmite por el resto, disminuyendo
su intensidad a medida que se aleja del
corazón.




