Table of Contents Table of Contents
Previous Page  95 / 260 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 95 / 260 Next Page
Page Background

Reconocimiento de los trastornos del sistema cardiovascular

93

1.1.

Presión arterial

El

corazón

impulsa la sangre hacia el

sistema circulatorio

mediante

un proceso de bombeo discontinuo. Sin embargo, la elasticidad de las

arterias consigue convertir este bombeo discontinuo en un flujo conti-

nuo. Para ello, las paredes arteriales se distienden y contraen.

Cuando se produce la

contracción cardiaca,

las arterias se ven some-

tidas a una presión máxima distendiéndose, mientras que durante la

relajación ventricular

cardiaca la presión a la que se ven sometidos los

vasos es mínima y las arterias vuelven a adoptar su diámetro original.

La

tensión arterial

(PA) depende fundamentalmente de dos factores: el

gasto cardiaco (GC) y las resistencias de los vasos (R) al paso de la sangre.

RECUERDA QUE

Llamamos tensión

arterial a la presión a la

que se ven sometidas

las arterias en cada ciclo

cardiaco. Estos valores

varían entre un valor

máximo sistólico y un

valor mínimo diastólico.

Figura 2.

Registro de la presión arterial.

PA = GC

×

R

GC = VS

×

FC

El

gasto cardiaco

es la cantidad de sangre impulsada por el corazón (VS)

por la frecuencia cardiaca (FC). Por lo tanto, aumenta cuando se incre-

menta el volumen de sangre impulsado por el corazón.

Las

resistencias,

a su vez, dependen de aspectos estructurales del

vaso (longitud y sección) y de la viscosidad de la sangre.

La tensión arterial puede medirse con un aparato que recibe el nom-

bre de

esfigmomanómetro

(Figura 2). Se consideran valores norma-

les de presión arterial en el adulto los de entre 50 y 95 mmHg de

presión diastólica y de entre 100 y 140 mmHg de presión sistólica.

Valores superiores se consideran

hipertensión

o tensión ocasional-

mente elevada, dependiendo de su mantenimiento en el tiempo o su

aparición puntual por una circunstancia concreta. Valores inferiores a

los normales mantenidos en el tiempo se consideran

hipotensión.

1.2.

Pulso

El

pulso

es la manifestación física y ob-

jetivable de las diferencias de presión

que ejerce la sangre impulsada por el

corazón sobre las arterias (Figura 3).

Consiste en una onda que se produ-

ce por la dilatación de las arterias en

el momento de máxima tensión. Esta

onda se inicia en la

arteria aorta

y se

transmite por el resto, disminuyendo

su intensidad a medida que se aleja del

corazón.