Supervisión de los tratamientos selvícolas de las masas forestales
❘
103
exclusivamente del
Pinus pinaster
subsp.
Mesogeensis
, por ser la que me-
jor se adaptaba a este aprovechamiento.
La industria resinera se instaló en España a mediados del siglo
xix
y creció
hasta los años 60-70 del siglo
xx
. Cabe señalar que España fue el tercer
país del mundo en producción de resinas naturales en los años sesenta.
La alta productividad por pino, con medias de 3 y 4 kilogramos por enta-
lladura, la calidad de las resinas españolas y la facilidad de explotación la
hicieron un sector estratégico nacional.
A partir de ahí comienza una grave problemática en el sector, sobre todo
por la competencia con otros países en los que se realizaba el aprovecha-
miento, pero también por el aumento de los costes de extracción de la resi-
na y el escaso relevo generacional para continuar las labores de extracción.
Todo esto generó un descenso notable en el volumen de resina extraído.
Ese declive de la industria extractiva resinera llegó hasta el año 1991,
cuando prácticamente desapareció la actividad resinera. Desde ese año
y hasta la actualidad, el sector ha sufrido altibajos. No obstante, la crisis
económica que se inició aproximadamente en el 2008 ha contribuido a un re-
punte continuado desde el año 2009, de modo que en 2011 en Castilla y León
se obtuvieron 4.500 Tn de resina y se resinaron aproximadamente 1.000.000 de
árboles. Queda, sin embargo, muy lejos de las aproximadamente 55.000 Tn que
se llegaron a extraer en los años 50 en el conjunto del territorio español.
9.3.
Métodos de resinación
A continuación, de manera resumida, se señalan los diferentes métodos de resi-
nación existentes:
❱
Resinación en cara ancha o sistema Cort.
Se trata del sistema empleado inicial-
mente, mediante el cual se abrían caras de 20-30 cm de anchura, y las picas
se realizaban con un hacha de poda o apeo, hasta una altura de unos 3,5 m.
❱
Sistema Hugues.
Importado de Las Landas, en Francia. Fue el sistema
obligatorio de resinación de los montes españoles desde 1862 a 1969.
Consiste en practicar incisiones superficiales en la madera hasta obte-
ner al final de la campaña una muesca que se denomina entalladura.
Al conjunto de entalladuras se le denomina cara. Acabada una cara,
se inicia otra paralela a la anterior, así hasta aproximadamente 6 caras
alrededor de un fuste. Cuando ya no se pueden hacer más caras alre-
dedor del fuste, entonces se apea el tronco.
❱
Sistema de pica con corteza por estimulación química.
Consiste
en aplicar en las entalladuras una sustancia ácida, normalmente, áci-
do sulfúrico diluido, bien en pasta o como aerosol, ya que estimula la
producción de resina. Es un método menos laborioso que el anterior.
❱
Sistema de pica descendente o de estimulación continua.
Para po-
der aumentar el tiempo entre picas, se realizan de manera descenden-
te en cada entalladura. Es decir, la entalladura se empieza por la parte
superior de la misma y se termina por la inferior, donde va instalado el
cacharro. Este sistema puede llegar a permitir una frecuencia de picas
de 20 a 40 días, lo que mejora el rendimiento y disminuye los costes.
Un uso muy curioso
de la colofonia es su
utilización junto a otros
productos para crear
la famosa
fumata
blanca
, que indica el
nombramiento de los
nuevos papas en la
Iglesia Católica.
La cara es un corte
que se hace en
el tronco, al que
previamente se le ha
extraído la corteza,
y es necesario para
la extracción de la
resina. Bajo esa
cara se coloca un
recipiente donde se va
recogiendo la resina
que exuda el árbol.




