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Supervisión de los tratamientos selvícolas de las masas forestales 

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Poco a poco, una vez se ha dado la pica a los pinos, los cacharros van lle-

nándose de resina. Esto sucede desde finales de mayo a finales de octu-

bre. A la operación de vaciar esos cacharros en las latas y en los cántaros

se le denomina

remasa

. Lo normal es que se realicen cada 3 o 4 picas. A

partir de finales de octubre, se lleva a cabo la última remasa, para lo cual

se utiliza el

barrasco

, que consiste en retirar la última resina que queda

de la cara y echarla junto con el resto, en el cacharro.

La llegada del invierno cesará la salida de la resina por la cara y cerrará

los poros del árbol. En esta época, los cacharros se colocan en el pie

del árbol, pero boca abajo, con el fin de evitar que se deterioren debido

a la acumulación del agua de lluvia en su interior. Al llegar marzo, vuel-

ve a iniciarse la actividad.

Una vez en las cubas, la resina se transporta a la resinera, en donde tras un

proceso industrial se obtiene de la resina: colofonia (70 %), aguarrás (20 %) e

impurezas (10 %).

9.5.

Tratamientos selvícolas para masas

en resinación

Según Serrada (2007), la forma principal de masa más favorable para la resina-

ción es la

regular,

y el tipo de cortas continuas idóneas es el

aclareo sucesivo

uniforme,

y sobre los pies agotados de resinación. El método más aconse-

jable es por subtramos, si bien esto dependerá de las características de la

masa.

Con el objeto de mejorar la producción y la rentabilidad de la extracción de resi-

na, es necesario realizar tratamientos selvícolas en las masas a resinar, princi-

palmente con dos

fines

:

❱ 

Conseguir un pinar apropiado para llevar a cabo el aprovechamiento de resina.

❱ 

Conseguir la regeneración natural necesaria para poder continuar el aprove-

chamiento a lo largo del tiempo.

La vida de las masas resineras de

Pinus pinaster

podría dividirse en tres

ciclos

:

❱ 

Un primer ciclo de

formación

, hasta que la masa alcanza la edad media de

unos 50 años, del que debe salir con la densidad y configuración precisas

para iniciar la resinación.

❱ 

Un segundo ciclo de

producción resinera

, que dura el tiempo preciso para

resinar cada pino en una media de cinco caras, a cinco entalladuras por cara

(unos 25 años). Su densidad y estructura se mantienen y únicamente se inter-

vine en la masa para retirar los pies secos.

❱ 

Un tercer ciclo

de regeneración

, que dura 25 años, y tiene por objeto susti-

tuir la masa preexistente por una masa juvenil procedente de la regeneración

natural del arbolado maduro que se sustituye, operando por corta gradual de

existencias y que en ocasiones necesita de apoyos externos en forma de

plantaciones.

Una masa regular es

aquella en la que al

menos el 90 % de los

pies pertenecen a la

misma clase de edad.