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 GESTIÓN DE MONTES

3.2.1.

Obras transversales para la corrección de cauces

Las obras transversales se emplean para el control de cauces claramente torren-

ciales. Estos se caracterizan por:

❱ 

Crecidas súbitas y violentas.

❱ 

Descenso progresivo de los lechos.

❱ 

Transporte masivo de materiales, bien en forma de suspensiones (ma-

teriales finos) originados principalmente por erosión superficial, o bien

en forma de acarreos.

❱ 

Erosiones de márgenes y desestabilización de macizos adyacentes.

Las

obras de corrección de cauces

, en general, se suelen integrar en la

naturaleza en cortos periodos de tiempo. No obstante, en determinadas

situaciones puede ser conveniente acelerar dicha integración.

La solución más sencilla y efectiva en estos casos son las

obras trans-

versales al eje del cauce

, en forma de

diques

.

Los

efectos

de los diques son (Ministerio de Agricultura, Alimentación y

Medio Ambiente):

❱ 

“Establecen un punto fijo en el lecho del cauce, controlando su descen-

so progresivo.

❱ 

Disminuyen la velocidad de las aguas por embalse de las mismas, con la conse-

cuente pérdida de energía viva, y depósito de suspensiones y acarreos.

❱ 

Los depósitos que se producen van formando un aterramiento que eleva el

cauce hasta alcanzar una menor pendiente que la original.

❱ 

La elevación del cauce en el entorno que comprende el aterramiento da lugar a

que el nuevo lecho, elevado y asentado sobre los acarreos retenidos, tenga sec-

ciones de mayor anchura, que posibilitan la circulación de caudales por perfiles de

base amplia, con disminución del radio hidráulico, igual al calado de las aguas.

❱ 

La cuña de aterramiento adosada a la obra ejerce sobre los taludes o laderas

que conforman los márgenes una función consolidadora.

❱ 

Facilitan la regeneración natural al favorecer la creación sobre ellos de un sus-

trato fértil” .

Aguas abajo del dique se provoca un flu-

jo con alta capacidad erosiva y de trans-

porte, que es necesario controlar con es-

tructuras de disipación (Figura 11).

Por medio de la cuña de aterramiento, que

se forma sobre el nivel del lecho y que

disminuye la pendiente original, se con-

sigue evitar su profundización. Con ellos

se cubren todas las zonas del cauce que

presentan los fenómenos de erosión lineal

más acusados (Figura 12).

Los diques se clasifican según su función

específica en:

Las obras de

corrección de

cauces, en general,

se suelen integrar

en la naturaleza en

cortos periodos de

tiempo. No obstante,

en determinadas

situaciones puede ser

conveniente acelerar

dicha integración.

Figura 11.

Esquema de un dique y la transformación del cauce que origina.