184
❘
GESTIÓN DE MONTES
4.1.
Tipos de defensa contra aludes
La
tipología de defensa contra aludes
surge de la combinación de las cate-
gorías. Así, pueden ser: permanentes activas, permanentes pasivas, temporales
activas o temporales pasivas.
Pueden ser clasificados en dos categorías, según la duración de la protección o el
lugar de actuación con respecto a la zona de alud (Tabla 8):
https://www.youtube.com/watch?v=Z_2pTfCHL7Q
Esquema de la clasificación
de los tipos de defensa contra aludes
TABLA 8
Duración de la
protección
Permanente:
obras para reducir o eliminar el riesgo
Temporal:
limitada a periodos peligrosos
Lugar de actuación
Activa:
actúa sobre el origen para evitar el desprendimiento
Pasiva:
protege de los aludes que se desprenden, sin evitarlos
Existen multitud de alternativas de defensa. A continuación, se mencionan las
principales obras de
defensa permanente activa
:
❱
La cubierta vegetal
. En las zonas donde la vegetación arbórea prospera, la re-
forestación es la medida más económica y natural para la protección. La cubier-
ta forestal genera un microclima en su interior que atenúa las temperaturas ex-
tremas, influyendo sobre el manto de nieve retenido en él. Además, las copas
conservan gran parte de la nieve, y los troncos constituyen puntos de anclaje al
terreno que frenan la reptación.
Otra consideración tienen los pastos o matorrales, ya que este tipo de cubiertas
no tienen un resultado efectivo como es la masa arbórea.
❱
Anclaje del manto de nieve.
Se trata de obras que disminuyen la velocidad de
los movimientos lentos: rastrillos, parrillas y redes (Figura 15).
La tipología de
defensa contra
aludes surge de
la combinación
de las categorías.
Así, pueden ser:
permanentes activas,
permanentes pasivas,
temporales activas o
temporales pasivas.
Figura 15.
Esquema de una estructura en forma de rastrillo.




