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 GESTIÓN DE MONTES

3.3.1.

Replanteo de parcelas circulares

En este caso, las parcelas estarán definidas por el centro de la misma y por

su radio (r). El centro será un punto en el plano que se deberá localizar en

el terreno. En definitiva, replantear una parcela circular consiste en deter-

minar qué árboles quedarán dentro del perímetro de la circunferencia que

hemos planteado, conociendo un punto del terreno que hace las veces de

centro de la circunferencia y conociendo cuál va a ser el radio de la misma.

No resulta necesario marcar los límites del círculo en el terreno.

Para el replanteo de parcelas circulares, se pueden usar visores dióptri-

cos, cinta métrica o distanciómetros electrónicos (Vertex).

La superficie de cada parcela circular será la superficie de un círculo, es

decir:

S =

π

x r

2

3.3.2.

Replanteo de parcelas cuadradas

El replanteo de estas parcelas suele hacerse mediante prisma óptico o cinta mé-

trica, delimitándose con cuerdas o cintas. Para ello, es necesario conocer uno de

los vértices de la parcela, la orientación y sus dimensiones.

En el replanteo de una parcela cuadrada o rectangular, podemos delimitar los ár-

boles que están dentro de la parcela sin ningún tipo de duda. Se tomarán como

tales aquellos cuyo eje quede hacia el interior de la parcela definida.

La superficie de una parcela cuadrada será la superficie de un cuadrado, es decir:

S =

l

2

Donde “l” es uno de los lados del cuadrado.

La superficie de parcelas poligonales se puede resolver sobre el terreno mediante

levantamiento topográfico y, sobre el papel, descomponiendo dicha superficie en

triángulos rectángulos y superficies cuadrangulares.

3.4.

La teledetección y los sistemas de información

geográfica en el inventario forestal

3.4.1.

La teledetección

La teledetección es la manera de obtener una determinada información acerca

de diferentes elementos, por ejemplo, árboles, mediante la toma y el análisis de

datos sin que los instrumentos empleados para recibir esos datos estén en con-

tacto directo con el elemento en cuestión.

Los tres

elementos básicos

en la teledetección son:

 Un

mecanismo

que pueda sostener el instrumento con el que se obtiene la

información.

 Un

sensor

para observar dicho elemento.

 El

elemento

que se vaya a observar.

Dos operarios con

una escuadra óptica

y cuatro jalones

pueden crear una

superficie poligonal:

un cuadrado,

rectángulo…, con

facilidad y gran

precisión.