Table of Contents Table of Contents
Previous Page  221 / 260 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 221 / 260 Next Page
Page Background

Reconocimiento de los trastornos del aparato genitourinario

219

dos partes:

corpúsculo

y

túbulo

(Figura 1). Cada una de ellas está for-

mada por:

Corpúsculo:

 Glomérulo: red de capilares ramificados y

anastomosados entre sí.

 Cápsula de Bowman: dilatación inicial del tú-

bulo, con forma de embudo.

Túbulo contorneado proximal (TCP).

Asa de Henle.

Túbulo contorneado distal (TCD).

Tubos colectores.

La sangre llega al glomérulo a través de la arte-

riola aferente y desde allí se filtra a la cápsula de

Bowman. Este líquido discurre posteriormente

por el TCP, asa de Henle y TCD hasta llegar al tú-

bulo colector. Durante su paso por las distintas

secciones del túbulo, tanto el agua como las sus-

tancias disueltas en ella sufren los procesos de

reabsorción o secreción, configurándose así la ori-

na definitiva.

La

formación de la orina

resulta de la integración de tres procesos:

filtración glomerular, reabsorción tubular y secreción tubular.

De

manera que la excreción de orina es proporcional a la filtración y a la

secreción e inversamente proporcional a la reabsorción.

Glomérulo

Arteria

renal

Túbulo

renal

Vena

renal

Asa de Henle

Tubo

colector

Cápsula

de Bowman

Figura 1.

Partes de la nefrona.

Excreción = filtración + secreción – reabsorción

Las

sustancias

que se excretan por la orina pueden sufrir distintas

combinaciones de estos tres procesos:

Se excreta toda la sustancia filtrada, sin ser reabsorbida ni secreta-

da. Por ejemplo, la creatinina.

Se excreta menos cantidad de la sustancia filtrada porque hay reab-

sorción y no hay secreción. Por ejemplo, el sodio. Si la reabsorción

iguala a la filtración no se excretará esa sustancia, es lo que ocurre

con la glucosa.

Se excreta más cantidad de la sustancia filtrada por que hay secre-

ción y no hay reabsorción. Es lo que ocurre con algunos fármacos.

Los tres procesos que intervienen en la

formación de la orina

se

regulan según las necesidades del organismo. Si, por ejemplo, existe

un exceso de agua en el organismo se reducirá su reabsorción y la

cantidad excretada será mayor.

La formación de

la orina resulta

de la integración

de tres procesos:

filtración glomerular,

reabsorción tubular

y secreción tubular.

De manera que la

excreción de orina

es proporcional

a la filtración y

a la secreción

e inversamente

proporcional a la

reabsorción.