242
❘
GESTIÓN DE MONTES
❱
El
rodillo vibrante
está provisto de un rodillo delantero que además de presio-
nar sobre el terreno mediante su propio peso, vibra favoreciendo la colocación
de las partículas y consiguiendo un mejor compactado (Figura 23).
El
ensayo de compactación Proctor
es uno de los más importantes pro-
cedimientos de estudio y control de calidad de la compactación de un
terreno. A través de él es posible determinar la compactación máxima de
un terreno en relación con su grado de humedad. Determina la máxima
densidad que es posible alcanzar para suelos o áridos, en unas determina-
das condiciones de humedad, con la condición de que no tengan excesivo
porcentaje de finos.
Existen dos tipos de ensayo Proctor normalizados; el Ensayo Proctor Nor-
mal, y el Ensayo Proctor Modificado. La diferencia entre ambos estriba en la
distinta energía utilizada, debido a una mayor masa del pisón y mayor altura
de caída en el Proctor modificado.
El ensayo consiste en compactar una porción de suelo en un cilindro con
volumen conocido, haciéndose variar la humedad para obtener el punto de
compactación máxima en el cual se obtiene la humedad óptima de compac-
tación. El grado de compactación de un terreno se expresa en porcentaje
respecto al ensayo Proctor; es decir, una compactación del 85 % de Proctor
Normal quiere decir que se alcanza el 85 % de la máxima densidad posible
para ese terreno.
Existen distintos
tipos de maquinaria
para realizar la
compactación:
compactador
neumático, rodillo
vibrante y rodillo de
clavijas.
Figura 23.
Rodillo vibrante.
❱
El
rodillo de clavijas o patas de cabra
consiste fundamentalmen-
te en un cilindro de chapa gruesa que presenta en su superficie exter-
na clavijas en forma de tronco de cono o de pirámide de unos 20 cm,
que ejercen una presión sobre el suelo variable según los casos entre




