Coordinación y control de los trabajos de apertura y mantenimiento de caminos forestales
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10 y 20 kg/cm². El efecto de estos rodillos puede compararse al del pisoteo de un
rebaño de ovejas, de ahí su nombre. El efecto de un rodillo de clavijas se ejerce de
abajo arriba. En una capa de suelo de 20 a 25 cm de espesor, las clavijas apisonan
primero la parte inferior y después poco a poco las porciones medias. El rodillo
acaba apoyado en la parte más alta de esta capa; la porción superior (de unos 5
cm de espesor) queda sin compactar y solo puede serlo con otras máquinas (rodi-
llo de neumáticos o rodillo liso). El rodillo de clavijas está particularmente indicado
en los suelos arcillosos, no siendo una máquina del todo indispensable en la explo-
tación forestal.
En cuanto a la
realización y supervisión
de los trabajos de movimientos de tie-
rras, nivelación y compactación, se requiere de la debida organización para realizar
los trabajos rápida y económicamente. Durante la
fase de construcción de la ex-
planación
, las operaciones de movimiento de tierras suponen una considerable
incidencia en el presupuesto de la obra.
2.5.
Obras de drenaje
El objetivo principal del
drenaje de caminos
es el de reducir o eliminar la ener-
gía generada por una corriente de agua y evitar la presencia de agua o humedad
excesiva en la calzada, ya que esta puede repercutir negativamente en las propie-
dades mecánicas de los materiales con que fue constituida. La previsión de un
drenaje adecuado es un aspecto vital para el diseño de caminos.
Hay dos tipos
de drenaje: superficial y subterráneo
.
❱
Trataremos primero el
drenaje superficial
, también llamado por inundación,
anegamiento o encharcamiento de los terrenos. Este se caracteriza por la pre-
sencia de una capa o lámina de agua sobre la superficie del terreno que satura
la parte superior del suelo (los primeros horizontes del perfil). El drenaje super-
ficial comprende:
◗
La
recogida de las aguas
―–pluviales o de deshielo–― procedentes de la pla-
taforma y sus márgenes, mediante cauces, cunetas y sus imbornales y sumi-
deros.
◗
La
evacuación de las aguas
recogidas ―–eventualmente a través de arque-
tas y colectores longitudinales–― a cauces naturales, a sistemas de alcantari-
llado o a la capa freática, bien sea directamente, bien sea a través de obras
de desagüe transversal o canalizaciones a cielo abierto o enterradas.
◗
La
restitución de la continuidad de los cauces
naturales interceptados por
la vía, mediante su eventual acondicionamiento y la construcción de obras de
drenaje transversal.
❱
En cuanto al
drenaje subterráneo
, su objetivo es impedir el paso del agua sub-
terránea a capas superiores de la pista, especialmente al firme, por lo que debe
controlar el nivel freático del terreno y los posibles acuíferos y corrientes subte-
rráneas existentes. Emplea diversos tipos de drenes subterráneos, arquetas y
tuberías de desagüe.
Es práctica habitual combinar
ambos sistemas
, superficial y subterráneo, para
conseguir una total y eficiente evacuación de las aguas.
En función de la
disposición geométrica
de las obras de drenaje con respecto al
eje de la vía, hay dos tipos de drenaje: transversal y longitudinal.




