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 GESTIÓN DE MONTES

6.1.1.

Regeneración y tratamientos generales

❱ 

Regeneración

. Consistirá en la incorporación de nuevos pies que sustituyan a

los cortados o muertos, que mantengan la estructura y densidad para una es-

pesura normal de la dehesa. Esta incorporación de nuevos pies suele resultar

especialmente dificultosa debido al pastoreo del ganado que tiende a comer los

brotes tiernos. Esta regeneración puede ser por rebrote o por germinación de

semilla. En el caso de la encina, la corta de pies provoca rebrotes que pueden

llegar a ser arboles de porvenir. Igualmente la germinación de bellotas caídas

al suelo puede dar lugar a la existencia de árboles en un futuro. Para garantizar

que estos nuevos brotes lleguen a ser árboles, será necesario acotar el pas-

toreo en las zonas que se pretenden regenerar. Estos acotados pueden ser

generales cuando afecten a superficies grandes, o individuales cuando afecten

a zonas o pies concretos. Cuando se trata de ganado ovino o equino, se reco-

mienda un acotamiento de 2 a 3 años. Sin embargo, si se trata de ganado capri-

no o bovino, el acotamiento debe ser de 8 a 15 años.

Puede darse el caso de que la regeneración natural no sea suficiente para ga-

rantizar la persistencia de la dehesa y, en esos casos, se puede ayudar sem-

brando semillas en las zonas a regenerar o haciendo semilleros y trasplantando

después a estas zonas.

❱ 

Entresaca

. La estructura ideal de las dehesas es una masa irregular cuya frac-

ción de cabida cubierta sea incompleta y repartida lo más homogéneamente

posible por el terreno. Para llegar a conseguir esta masa irregular, se debe ha-

cer una entrasaca por huroneo, que consiste en ir quitando pies de las distintas

clases diamétricas, para conseguir la densidad ideal de cada clase diamétrica,

estando todas presentes simultáneamente.

Una de las primeras propuestas fue planteada en 1957 por A. Rupérez, en la

obra

La encina y sus tratamientos

(Madrid: Tela editorial; 1957), quien establece

cuatro clases diamétricas, con un intervalo de 10 cm cada una. Así la masa irre-

gular ideal estaría formada de la siguiente manera:

 D1 (10-20 cm): 57 pies/Ha.

 D2 (20-30 cm): 38 pies/Ha.

 D3 (30-40 cm): 25 pies/Ha.

 D4 (40-50 cm): 17 pies/Ha.

 Densidad total: 137 pies/Ha.

A partir de aquí, han ido surgiendo otras tendencias donde se aumenta el número

de clases diamétricas y se disminuye la amplitud a 5 cm.

6.1.2.

Tratamientos parciales y mejoras

Son actuaciones que ayudan a conseguir la forma de la masa y con las que se

pretende conseguir una mejora de la producción, ya sea esta cuantitativa o cuali-

tativa. Son actuaciones que pueden afectar al suelo o al vuelo.

❱ 

Podas.

Consisten en cortar ramas de un árbol con un cierto criterio, buscan-

do fundamentalmente un incremento de la producción de bellota. Estas podas

pueden ser de dos tipos:

Podas de formación

: se aplican solo una vez, cuando el árbol tiene unas

dimensiones suficientes (15 cm de diámetro). Consisten en dejar tres ramas

principales que salen desde el tronco a unos 3 o 4 metros, lo mejor repartidas

posible en planta buscando una ocupación circular, y con una inclinación de

unos 30 grados desde la horizontal.