Reconocimiento de los trastornos del aparato digestivo
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El
esófago de Barrett
supone una transformación gástrica del epi-
telio esofágico que cambia de plano estratificado a columnar glandu-
lar, para tratar de adaptarse a las agresiones de los ácidos gástricos.
Puede malignizar y progresar a adenocarcinoma.
Las inflamaciones infecciosas y químicas del esófago son poco fre-
cuentes y pueden estar
causadas
por infecciones bacterianas, víricas
(citomegalovirus) o fúngicas (candidiasis), por el consumo de sustan-
cias tóxicas como el alcohol o por las intubaciones que se llevan a
cabo en el ámbito hospitalario, entre otras.
5.1.3.
Estómago
La enfermedad inflamatoria del estómago recibe el nombre de
gastri-
tis.
Esta puede ser aguda o crónica.
La
gastritis aguda
es un proceso agudo y pasajero de la mucosa gás-
trica. Algunas de sus
causas
son el abuso de alcohol, el uso continua-
do de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o situaciones de estrés
orgánico, como en el caso de quemados o intervenciones quirúrgicas.
Los
mecanismos
que la producen son el aumento en la producción
de ácido clorhídrico, la disminución de la presencia de bicarbonato en
el moco gástrico o la lesión directa sobre la mucosa por sustancias
tóxicas.
La mucosa se presenta edematosa e hiperémica. En el caso de la gas-
tritis erosiva hemorrágica aguda pueden aparecer hemorragias.
Cuando aparecen
manifestaciones,
estas son dolor abdominal leve o
agudo y hematemesis.
La
gastritis crónica
es un proceso crónico que produce la destrucción
progresiva de la mucosa gástrica. Progresa a atrofia y metaplasia, que
puede ser el origen de una neoplasia.
La causa principal de la gastritis crónica es la infección por
H. pylori
debido a que produce toxinas que lesionan la mucosa. Otras causas
son la presencia de autoanticuerpos contra la mucosa gástrica y el
factor intrínseco, el consumo de tóxicos como alcohol y tabaco, las ra-
diaciones o el reflujo biliar posquirúrgico en las resecciones gástricas
parciales, entre otras.
La mucosa aparece enrojecida y edematosa. Su distribución sobre la
mucosa depende del agente causal. En la infección por
Helicobacter
pylori
encontramos un patrón parcheado en el antro y el cuerpo, mien-
tras que la gastritis autoinmune aparece un patrón difuso en el cuerpo
y el fundus (Figura 21).
Suele mantenerse asintomática, pero puede producir vómitos, náu-
seas y molestias epigástricas.




