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TERMINOLOGÍA CLÍNICA Y PATOLOGÍA
Las lesiones que aparecen pueden manifestarse como masas eleva-
das, firmes, ulceradas o verrucosas.
Su distribución en la cavidad oral también es variada, apareciendo en
el suelo de la boca, la lengua o el paladar blando.
5.2.2.
Esófago
Los
tumores benignos
que encontramos en el esófago se localizan
en la mucosa (mucosos) o por debajo de ella (submucosos o intra-
murales). Entre los tumores mucosos están los pólipos inflamatorios
y los papilomas escamosos. Entre los submucosos podemos nom-
brar el leiomioma, derivado del músculo liso; o el fibroma, derivado
del tejido conjuntivo.
Las
neoplasias malignas
del esófago suponen un porcentaje pe-
queño en comparación con el total de las neoplasias del tubo digesti-
vo; sin embargo, tienen un pronóstico muy malo.
La neoplasia maligna más frecuente en el esófago es el
carcinoma
escamoso.
Es el resultado de la combinación de factores ambienta-
les y genéticos. Aparece con más asiduidad en el tercio medio del
esófago y se presenta formando estructuras de tipo polipoide, aun-
que también puede manifestarse como zonas excavas necróticas o
producir una infiltración difusa.
Sus
manifestaciones
aparecen en fases tardías e incluyen disfagia,
hemorragia, obstrucción y fístulas con el sistema respiratorio, entre
otras.
Su supervivencia a los 5 años es inferior al 10 %.
La segunda neoplasia maligna que vamos a comentar es el
adeno-
carcinoma.
Aparece sobre el esófago de Barrett, que hemos men-
cionado en el apartado dedicado a la patología inflamatoria. Se acu-
mulan alteraciones genéticas en una mucosa que ha sido alterada
previamente. Las lesiones adoptan una morfología variada, desde
nódulos exofíticos a masas que infiltran las capas inferiores.
5.2.3.
Estómago
Los
tumores benignos
que encontramos en el estómago son los
pólipos no neoplásicos y los pólipos neoplásicos. El término pólipo
hace referencia a una masa de tejido que se proyecta hacia el inte-
rior de una cavidad.
Entre los
pólipos no neoplásicos
encontramos: los pólipos hiper-
plásicos, que se asocian frecuentemente a la gastritis crónica; los




