Reconocimiento de los trastornos del aparato genitourinario
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5.
PATOLOGÍA GENITAL MASCULINA
Las enfermedades que con mayor frecuencia afectan al
aparato geni-
tal masculino
son:
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Malformaciones congénitas.
❱
Inflamaciones.
❱
Alteraciones vasculares.
❱
Tumores.
A continuación, se verá cada una de estas patologías en las diferentes
estructuras que forman el aparato genital masculino.
5.1.
Pene
Las
malformaciones congénitas
más frecuentes en el pene son: hi-
pospadias, epispadias y fimosis.
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Hipospadias.
Malformación congénita caracterizada por la abertura
ectópica del meato urinario, en cualquier punto de la cara ventral del
pene, escroto o periné.
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Epispadias.
Malformación congénita que consiste en la abertura
del meato uretral en la cara dorsal del pene en lugar de hacerlo en
el extremo más distal.
Ambas alteraciones pueden asociarse a otras malformaciones,
como criptorquidia o hernias inguinales.
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Fimosis.
Es el estrechamiento congénito de la abertura prepucial e
imposibilidad de retracción del prepucio. En el recién nacido y lac-
tante puede considerarse fisiológico. La persistencia después de
los 16 años se considera patológica.
La fimosis también puede ser adquirida, generalmente secundaria a
procesos inflamatorios.
La
parafimosis
es la retracción de un prepucio demasiado estrecho
por detrás del glande. El anillo del prepucio puede comportarse como
un torniquete y causar congestión y edema del glande. Existe riesgo
de necrosis, por lo que constituye una urgencia médica.
Los
procesos inflamatorios
en el pene suelen estar asociados a
las
enfermedades de transmisión sexual,
aunque también pueden
darse fuera de este contexto. Independientemente de la etiología se
caracterizan por tumefacción, enrojecimiento y sensibilidad aumenta-
da en la parte distal del pene. Puede acompañarse de una secreción
purulenta.
La
candidiasis genital
es frecuente en pacientes con diabetes
melli-
tus,
siendo típico que aparezcan lesiones muy pruriginosas.
La fimosis es el
estrechamiento
congénito de la abertura
prepucial e imposibilidad
de retracción del
prepucio. En el recién
nacido y lactante puede
considerarse fisiológico.
La persistencia después
de los 16 años se
considera patológica.




