Table of Contents Table of Contents
Previous Page  234 / 260 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 234 / 260 Next Page
Page Background

232

TERMINOLOGÍA CLÍNICA Y PATOLOGÍA

4.1.

Infecciones del tracto urinario

Las infecciones del tracto urinario (ITU), independientemente del or-

ganismo causal o de la localización concreta, tienen en común la

pre-

sencia de microorganismos

en la orina, generalmente

bacterias

en

una proporción determinada.

La cantidad de bacterias presentes en la orina es un dato importante

para el diagnóstico. Las cifras que indican infección urinaria varían se-

gún el sexo, la edad o la técnica de recogida de la muestra. Algunas

de estas cifras son:

Recuentos iguales o superiores a 100 UFC/mL indican cistitis en

mujeres.

Recuentos iguales o superiores a 1.000 UFC/mL indican cistitis en

hombres.

Recuentos iguales o superiores a 10.000 UFC/mL indican pielonefritis.

Recuentos iguales o superiores a 100 UFC/mL indican infección si

la muestra se ha obtenido por catéter vesical.

Cualquier recuento indica infección si la muestra se ha obtenido por

punción vesical.

Recuentos iguales o superiores a 100.000 UFC/mL en mínimo dos

cultivos indican bacteriuria asintomática.

Los

microorganismos

pueden llegar a las vías urinarias a través de la

sangre o de los vasos linfáticos, pero está ampliamente demostrado

que la vía más frecuente es el ascenso por la propia vía urinaria desde

la uretra. Esto explica por qué son más frecuentes en mujeres que en

hombres. También son habituales en pacientes portadores de sondaje

vesical.

En cuanto a su etiología, más del 85 % de las infecciones del tracto

urinario están causadas por

Escherichia coli.

La clínica característica de las infecciones de las vías urinarias es el

síndrome miccional.

En función de la localización o de la gravedad de

la infección aparecen otros síntomas, como por ejemplo fiebre, esca-

lofríos y dolor en fosa renal en la pielonefritis.

El diagnóstico definitivo se establece mediante el

urinocultivo.

Las ITU se clasifican en:

ITU complicadas (implican la presencia de una alteración orgánica o

funcional).

ITU recurrentes (3 o más episodios infecciosos al año).

Bacteriuria asintomática.

ITU no complicadas.

Los microorganismos

pueden llegar a las

vías urinarias a través

de la sangre o de los

vasos linfáticos, pero

está ampliamente

demostrado que la vía

más frecuente es el

ascenso por la propia

vía urinaria desde la

uretra.