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 GESTIÓN DE MONTES

2.2.

Eliminación de la vegetación

Ya en la fase de obras, la primera tarea a realizar será el desbroce o deforestación

del área donde se construirá la vía. Esta operación será tanto más complicada cuanta

más densidad exista de matorral o de arbolado. Si solamente hay

matorral

, se pro-

cederá a la eliminación del mismo, que puede ser con la cuchilla frontal de un tractor

de orugas (entre 170 o 190 CV), siendo el desbroce total, en fajas y por arranque.

El tractor avanzará de forma que la hoja penetre en el terreno, en una primera

pasada eliminará la vegetación y la arrastrará hacia delante, y en una segunda pa-

sada arrancará las raíces del suelo y eliminará la mayor parte de la tierra vegetal,

alisando la zona y preparándola para la explanación inicial.

En caso de

existencia de arbolado

, hay dos formas de trabajo posibles:

❱ 

Se procede a apear con el

hacha o la sierra mecánica

todos los árboles me-

dianos o grandes a una altura de 1 a 2 m por encima del suelo y descepar des-

pués con el

bulldozer

. Se efectúa en dos etapas: corta manual y extracción de

residuos. La corta manual con hachas o sierras, en la que se pueden extraerse

todos los árboles o solamente los de diámetro superior a 50 cm, derribando los

de diámetro comprendido entre 10 y 50 cm, por medio del

bulldozer

.

En cualquier caso, se tratará de que los árboles caigan a ambos extremos

de la vía, hacia el exterior de la explanación. Las copas y troncos se des-

piezan para facilitar la saca posterior por medio del tractor. La limpieza se

efectúa con el

bulldozer

, que empuja fuera de la explanación los troncos

y ramas previamente despiezados (Figuras 18 y 19).

❱ 

Atacar directamente el bosque con el

bulldozer

, que abre así un cami-

no entre la vegetación. El conductor del tractor actúa por golpes fron-

tales de la cuchilla, distintos según se trate de limpieza o de derribo de

los árboles. Este sistema es preferible cuando en el bosque que debe

atravesarse hay pocos árboles gruesos. En este caso, no hay distinción

entre la corta y la extracción: ambas operaciones se reducen práctica-

mente a una sola.

aproximada. Este método, que parece simple, no siempre es rápido y puede lle-

var a trazar curvas de radio variable. Así pues, podemos concluir que en las carre-

teras de tierra o pistas se desgastan más rápidamente los tramos en curva

que los tramos rectos, lo que nos hará buscar el mayor radio posible.

En un monte o zona

determinados, la

densidad ideal de las

pistas forestales viene

dada por la relación

entre la longitud de

los caminos existentes

(L) en metros y la

superficie (A) en

hectáreas:

DV= L/A (m/Ha)

Dado que las

carreteras sufren una

erosión más rápida

en las curvas, deben

buscarse curvas con

el mayor radio posible.

Figura 17.

Trazado de una curva de empalme.

S

C

B

B’

A

S’