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TERMINOLOGÍA CLÍNICA Y PATOLOGÍA
5.2.
Enfermedades de la circulación
pulmonar
En este apartado vamos a considerar la embolia pulmonar, la hiperten-
sión pulmonar y los síndromes de hemorragia pulmonar difusa.
5.2.1.
Embolia pulmonar
La
embolia pulmonar
tiene su origen principalmente en la formación
de trombos producidos en las venas profundas de las piernas. Los
trombos se desprenden dando lugar a
émbolos
que se mueven por la
circulación hasta llegar a las arterias pulmonares.
Dependiendo del tamaño de los émbolos se producen episodios de
trombosis
en distintas zonas de la circulación pulmonar. Los émbolos
grandes quedan atrapados en las arterias principales, mientras que los
émbolos de tamaño medio y pequeño producen trombosis en las re-
giones periféricas, produciendo hemorragias e infartos.
El
dolor torácico transitorio
y la
hemoptisis
por hemorragia pulmo-
nar son manifestaciones que pueden indicar la presencia de trombo-
sis pulmonar.
5.2.2.
Hipertensión pulmonar
La
hipertensión pulmonar
(HP) está producida por un aumento de la
resistencia vascular pulmonar. La HP primaria es poco frecuente y está
relacionada con una mutación genética. La HP secundaria se debe a
distintas patologías de base, como enfermedad pulmonar obstructiva
o intersticial, trastornos autoinmunes, cardiopatías con insuficiencia
ventricular izquierda o embolia pulmonar recurrente, entre otras.
Las
lesiones del endotelio
que producen las patologías de base son
ateromas en arterias grandes, fibrosis o hipertrofia de las arterias
musculares, arteriopatía de los capilares o presencia de trombos orga-
nizados. Todas ellas reducen la elasticidad de los vasos y aumentan su
resistencia al flujo sanguíneo.
5.2.3.
Síndrome de hemorragia pulmonar difusa
Las
hemorragias pulmonares
son una complicación grave de los sín-
dromes de hemorragia pulmonar.
El
síndrome de Goodpasture
es una neumonitis intersticial hemo-
rrágica necrosante en la que existen anticuerpos contra la membrana
basal de pulmones y riñones.
La hemorragia asociada a
vasculitis
aparece en trastornos como el
lupus eritematoso.




