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TERMINOLOGÍA CLÍNICA Y PATOLOGÍA
La
deficiencia en vitamina C
(ácido ascórbico) o escorbuto se ma-
nifiesta con aumento de la sensibilidad cutánea, hemorragias pete-
quiales alrededor de los folículos pilosos, encías tumefactas, dolor
articular y retraso en la curación de las heridas.
La
deficiencia en vitamina D
o raquitismo produce arqueamiento de
las piernas, estrechamiento de la pelvis, aumento del espesor de las
uniones costocondrales y tetania.
La
deficiencia en vitamina E
afecta a la fertilidad. Aparece en en-
fermedades o tratamientos quirúrgicos que disminuyen la absorción
intestinal de grasa.
La
deficiencia en vitamina K
aparece por la ausencia o dismi-
nución de la secreción en el intestino de sales biliares. Estas son
imprescindibles para la absorción de esta vitamina. Su deficiencia
produce alargamiento del tiempo de protrombina y tendencia a su-
frir hemorragias.
3.2.2.
Deficiencias minerales
Deficiencia en
sodio
aparece por distintas causas como son intoxi-
cación por agua o la hiponatremia dilucional. Produce hiposmolaridad
celular que se expresa por calambres y debilidad muscular, fatiga, con-
fusión, desorientación, convulsiones y coma.
La deficiencia en
potasio
produce alcalosis y puede causar la muerte
en niños prematuros con diarrea.
La deficiencia en
fósforo
puede afectar al transporte tisular de oxí-
geno al aumentar la apetencia de la hemoglobina por el oxígeno, de
forma que retiene gran parte del oxígeno circulante.
La deficiencia en
zinc
produce diarreas, dermatitis, pérdida del pelo,
pérdida del gusto y el olfato y retraso en la cicatrización de las heridas.
Puede aparecer por disminución de la ingesta o de la absorción, por
un aumento de las pérdidas por la presencia de fístulas intestinales
o puede ser secundaria a distintas enfermedades renales, hepáticas,
metabólicas o endocrinas.
La deficiencia en
cromo
produce pérdida de peso, intolerancia a la
glucosa y neuropatía diabética.
La deficiencia en
cobre
produce anemia, leucopenia e hipoprotei-
nemia.
La deficiencia en
hierro
generalmente es secundaria a pérdidas
de sangre por vía gastrointestinal o ginecológica. Produce ane-
mia ferropénica, glositis, queilosis, disfagia, atrofia gástrica y pa-
restesias.
Las vitaminas D, E, K
y A son liposolubles
y requieren de la
presencia de lípidos
en la dieta para su
correcta absorción. Las
vitaminas C, B
1
, B
2
,
B
3
, B
5
, B
7
, B
9
y B
12
son
hidrosolubles.
RECUERDA QUE
Distintos factores
como la fiebre o
el hipertiroidismo
aumentan
significativamente los
requerimientos de
vitaminas.




