Table of Contents Table of Contents
Previous Page  205 / 260 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 205 / 260 Next Page
Page Background

Reconocimiento de los trastornos del aparato digestivo

203

Finalmente la

hepatitis alcohólica

es el resultado del abuso en el

consumo de alcohol. Se puede manifestar por esteatosis, hepatitis al-

cohólica o cirrosis.

La

esteatosis

o transformación grasa del hígado da lugar a un hígado

amarillo, blando y aumentado de tamaño. Esta fase es reversible y no

presenta fibrosis.

La

hepatitis alcohólica

se caracteriza por necrosis hepatocelular.

7.3.

Insuficiencia hepática y cirrosis

La

insuficiencia hepática

y la

cirrosis

son dos procesos que apare-

cen después de que el hígado haya sufrido una agresión durante un

periodo de tiempo prolongado.

7.3.1.

Insuficiencia hepática

Se trata de una

alteración grave

de la función hepática, puesto que

se manifiesta una vez se ha perdido el 90 % de la función.

Las

causas

más importantes de insuficiencia hepática son: la necrosis

hepática masiva, que puede suceder por la exposición a sustancias

tóxicas; las hepatopatías crónicas, que evolucionan progresivamente;

y otros procesos sin necrosis hepática como la toxicidad a tetracicli-

nas o el hígado graso.

Sus

manifestaciones

más características son la ictericia, la hipoalbu-

minemia, el hedor hepático, la hiperestrogenemia con eritema palmar,

los angiomas cutáneos en araña, el hipogonadismo y la ginecomastia.

La insuficiencia renal se puede complicar por encefalopatía hepática,

síndrome hepatorrenal, coagulopatías e insuficiencia multiorgánica.

7.3.2.

Cirrosis

La

cirrosis

aparece como fase final de distintos procesos patológicos.

Se define por tres

características:

la transformación fibrosa del híga-

do, la presencia de nódulos de reparación y la desorganización del te-

jido hepático.

Por otro lado, se producen alteraciones vasculares relacionadas con

la presencia del tejido fibroso y la desorganización del tejido hepático.

Suele clasificarse según su

causa.

La más recuente es la hepatopatía

alcohólica, seguida de las hepatitis víricas y las enfermedades biliares.

Puede pasar años asintomática y posteriormente manifestarse con

anorexia, pérdida de peso y osteoporosis.