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GESTIÓN DE MONTES
3. Puntos a unir en vertientes opuestas de un mismo valle o de una misma
divisoria de aguas.
En el caso de un valle.
En este caso, traza-
dos muy directos, como el L P1 M (Figura
10), originan tramos con fuertes pendientes
(en x e y) y un puente P1 ubicado entre dos
grandes terraplenes. Esto implica dificulta-
des en el recorrido y mantenimiento caro
por su pendiente pronunciada. Así, es pre-
ferible un trazado L P2 p1 M, ascendente,
que baje al valle en suave pendiente, fran-
quee este en punto con una menor obra y
vuelva a ascender con una pendiente ho-
mogénea por la otra vertiente. Es un traza-
do más largo, pero puede ejecutarse más
rápidamente y con menor gasto que el de
un trazado directo L P1 M.
En el caso de una cresta.
El trazado direc-
to como el M T N (Figura 10) solo es po-
sible si la inclinación es inferior a la rampa
límite. Este tiene la ventaja de ser el traza-
do más corto, pero exige una excavación
importante. Este trazado también sería ade-
cuado si se necesitaran desmontes fuera
de los punto M o N para atravesar los va-
lles, siempre que el transporte de los ma-
teriales excavados pueda realizarse con la
propia maquinaria de excavación (no siendo
superior a 50-80 m).
micos, permite una fácil circulación en toda época del año, da servicio a una
mayor superficie del monte y a un precio total más asequible.
Zona inundable
Río principal
Afluente importante
Arroyo
D
P
6
P
5
P
4
E
P
5
Figura 9.
Puntos a unir en la misma cuenca.
L
P
2
P
1
P
1
X
y
M
T
D
F
N
Figura 10.
Los dos puntos que quieren unirse están en laderas
opuestas de un mismo valle (L y M) o de una misma cresta (M y N).
El trazado + -+ -+ -+ es preferible al trazado - - - - .




